Elige tu aventura

Hace unos días recibimos en Masilva un pequeño lote de libros que nos trasladó unos años atrás, como si de un viaje en el tiempo se tratara. Parte de la colección, Elige tu propia aventura que la editoria Timun Mas publicó por primera vez en España en los 80 y que en este caso, SM editó en el formato de su edición original en inglés.

A través de una especie de hipertexto analógico elegíamos nuestro destino, ya fuera compartiendo aventuras con el mismísimo Zeus, o en las profundidades de la Atlántida, de manera que en una página terminábamos  convertidos en mosquitos aplastados por una mano inquieta,  y en la siguiente éramos enormes ballenas engullendo  toneladas de crujiente plancton.

Nos agrada encontrar este tipo de reediciones para ponerlas al alcance de las niñas y niños de ahora. Ya sabemos que algunos disfrutarán de la aventura de elegir su propio camino en unos tiempos donde eso de elegir no parece tan fácil ni tan divertido.

Sudando tinta

Antonio Javier González Pérez nos sumerge en una serie de relatos sobre el deporte y la vida en su libro Sudando tinta. Editado por Ediciones Idea, ha sido uno de los títulos mejor acogidos  en Masilva en estos últimos meses y hemos querido plasmar sus impresiones tras esta primera incursión en la creación literaria:

portada sudando tinta

¿En que momento decidiste escribir este libro?
Todo empezó por un relato que dediqué a un deportista y que se colgó en la web del equipo de triatlón al que pertenezco (Club Triatlón Tripto) Luego escribí otro y otro y algunos compañeros hicieron comentarios sobre los mismos. A raíz de ello me propuse hacer uno semanal y así contribuir en la web con algo distinto. Cuando me vine a dar cuenta tenía unos 60; seleccioné 52 pensando que leyendo uno por semana sería posible para muchos deportistas que entre el trabajo y los entrenamientos les fuese llevadero leerlos.
¿Que cuentas en Sudando Tinta?
Básicamente son relatos a caballo entre la realidad y la ficción en los que mezclo mi experiencia personal como médico deportivo y deportista así como comentarios de otros deportistas intentando ahondar en ese rasgo de obsesión y las manías que ella conlleva cuando quien hace deporte se “engancha”
Sabemos que se ha agotado la primera edición. ¿te ha sorprendido?
Si pienso en ello, sí. Sin embargo al ir viviendo esa parte desconocida para mí como es lo que le ocurre a un libro una vez sale al mercado me he ido haciendo a la idea de que podría ser así. Si no valoro este aspecto, sí que me ha sorprendido. Entiendo que más allá de la familia, algunos amigos y unos pocos deportistas, un primer libro de relatos y sobre actividad física estaba condenado a soñar apilado sobre una almohada de cartón la ilusión por ser leído.
¿Por qué crees que ha tenido tan buena acogida?
Probablemente porque todo aquel que lo lea sea deportista o allegado a él verá en algún aspecto que lo ocurrido al personaje también le ha pasado a él o a ella. El lenguaje es accesible, cercano y los protagonistas son gente de a pie que al lector le resultan casi conocidos aunque sean de ficción.
¿Habrá próxima libro? ¿para cuándo?
Con un poco de suerte si. Espero que a lo largo del 2013.
¿Cómo recomendarías tu libro si no lo hubieses escrito tú?
Creo que me sería difícil recomendarlo ya que primero tendría que leerlo y como lector suelo acceder a lecturas que como a los vinos el paso del tiempo les haya aportado un valor añadido. Una vez leído creo que se lo recomendaría especialmente a un tipo de persona entre veinte y cincuenta años que llevase de uno a tres años en la actividad física, a sus compañeros o compañeras, marido o mujeres, pues le podría ayudar a entender otra dimensión de la actividad física que posiblemente no les esté facilitando en este periodo del entrenamiento aquello por lo que la empezaron a realizar: diversión, mejoras en la salud, etc. También se lo recomendaría al grupo de deportistas de cualquier edad que ya hayan alcanzado la madurez deportiva pues vivirían aspectos por los que ya ellos han pasado y podrían pasar un rato ameno, entretenido y hasta divertido en ocasiones. A su vez es una buena oportunidad para esa población de deportistas que ya lo han dejado o para quienes viven la actividad física desde la grada, acostumbrados a la óptica deportiva de los periódicos especializados, pues les aportaría otra visión de la actividad física. Por último más que recomendarlo, le pediría a lectores que gustan del género del relato corto que se lo leyesen para conocer su opinión y seguir aprendiendo.

Leer de música

1001 discos

Siempre nos han gustado los libros que hablan de música, indagar en sus páginas y descubrir sonidos que no hemos escuchado para luego salir en su búsqueda. Desde la llegada de internet esta labor es menos ardua y la distancia entre el “quiero oir a esta banda o esa canción” y el disfrutar de la misma corroborando o no, la opinión del autor o el crítico de turno es cuestión de un click. Con el volumen 1001 discos que hay que escuchar antes de morir, editado por Grijalbo en el año 2005, y sus sucesivas reediciones, pasa lo mismo. Nos sirve de guía de viajes por el mundo de la música desde el Frank Sinatra de 1955 hasta los sonoros guitarreos de White Stripes.

Y como complemento ideal para su lectura nos topamos hace un tiempo con Radio 3 net, emisora rumana que ofrece uno a uno, todos los discos presentados en el libro. Ahora solo queda buscar su disco, hacer click, y sentarse a disfrutarlo como cuando el vinilo serpenteaba nuestros oídos.